Volcan Rinjani
Hola a todos y todas, estos últimos días los he pasado intentando llegar a la cima del volcán Rinjani, el segundo más alto de Indonesia, 3726 mts. de altura, en la isla de Lombok, en la que ha sido sin duda la experiencia física más dura de mi vida, me habían dicho que era muy difícil, pero yo no creí que tanto, tengo las piernas que no puedo casi andar, pero eso sí, los paisajes que he visto desde ahí arriba han sido sin duda inolvidables, y las más de 120 fotos que he hecho son maravillosas, una pena que la conexión sea tan lenta y sólo pueda poner unas pocas.
En el trayecto de Gili Trawangan a Senaru (pequegno pueblo a los pies del volcán) conocimos a Luk y Hanaka, una pareja de Holanda que iban a hacer la misma subida que nosotros, así es que decidimos unirnos los cuatro. Al llegar a Senaru estuvimos regateando con agencias locales para conseguir dos porteadores que nos llevaran la comida y las tiendas y un guía, y en esas se nos unió un francés, Philipp, y ya con todo resuelto nos fuimos al día siguiente para el volcán.
El primer día fue bastante duro, pero sólo un entrenamiento de lo que nos esperaba. LLegamos al campo base (2611 mts de altura ) a los pies del lago que se forma en el cráter, el paisaje era espectacular y vimos la puesta de sol, y de ahí a la cama puesto que el día había sido muy duro y estábamos cansados.
Al día siguiente nos levantamos a las 3 de la magnana para encarar los ultimos 1100 mts de subida, cosa que jamás olvidaré, la subida era practicamente una pared de tierra suelta, por lo que por cada dos pasos que dabas hacia delante, te escurrías uno para atrás. Muchas veces estuve a punto de abandonar, pero sabía que si llegaba a la cima podría descansar una hora allá arriba y la bajada, de todas formas, sería muy dura también. Por fin llegué a la cima unos minutos antes de la salida del sol y pude verlo. Aunque fuí el último en llegar, la alegría fué inmensa y las vistas increibles, se veía la isla entera y las de alrededor, todo un espectáculo. Después la bajada fue igualmente dura y las rodillas sufrieron un montón, cosa que noté todo el resto del trayecto. Después de llegar otra vez al campo base comimos algo y nos bajamos por otro muro prácticamente vertical hacia unas aguas termales que había cerca del lago, nos tomó 2 horas la bajada, y allí algunos decidimos que por ese día ya estaba bién y queríamos quedarnos allí a relajarnos. En las aguas había mucha gente local bagnándose, porque según ellos daban mucha fuerza, y eso era precisamente lo que necesitábamos.
El ultimo día estuvimos andando 8 horas montagna arriba y abajo para llegar otra vez al pueblo, fue muy duro porque yo tenía las rodillas deshechas, pero especialmente Hanaka, la holandesa, tenía que andar bastante despacio, por lo que se quedaron un poco rezagados.
Por cierto , tengo que mencionar a los porteadores, todavía estoy admirado de como subían y bajaban por sitios prácticamente inaccesibles con toda la carga a cuestas, y en algunos momentos incluso más deprisa que nosotros, admirable.
Lo dicho, que ha sido una de las experiencias físicas más duras de mi vida, pero también me siento muy orgulloso de haber alcanzado la cima y haber disfrutado de unos paisajes espectaculares.
Las fotos estan puestas en orden cronológico, las primeras son de antes de subir, las del medio están hechas desde la cima, fijaos en una que se ve la sombra del volcán reflejada en las nubes.
Estos son mis últimos días en Indonesia, quizás la próxima entrada la escribiré desde Kuala Lumpur (Malasia) hacia donde parto el próximo miércoles. Un saludo